No te fies ni de tu sombra, llegados a este punto, confirmado queda lo mal que esta la sociedad, analizando una por una a las personas que la forman, encuentras casos realmente sorprendentes, las personas ya no se comportan como tales, como toda persona, con sus respectivos defectos y virtudes deberia comportarse. Hemos bajado un escalon, ser una persona normal no es un gran adjetivo del cual puedas sentirte orgulloso, pero ser menos que eso es realmente triste, y mas triste aun, ser consciente de ello, de la realidad, de los echos y de las consecuencias, ser consciente de cada uno de tus propios movimientos y no ser capaz de controlarlos.Aveces simplemente nos preguntamos, por que tiene que existir gente así, aveces es realmente inexplicable, incomprendible, pero el caso es que la hay, existe gente asi en todas partes del mundo, y tan solo tenemos que acostumbrarnos a vivir con ellos, a soportarlos,quizas hayamos de tratarlos con un trato especial, quizas deberiamos intentar ayudar o simplemente dejarlos evadirse en su mundo, lleno de mentiras o imprudencias. De lo que te digan no te creas nada, y de lo que veas, creete la mitad. Que criterios seguir, al decidir en que personas puedes confiar y en cuales no?,cuando ni si quiera sabes si en lo que te basas para poder catalogar a una persona de honesta, es cierto. Que sentido tiene, que personas que valen oro, compitan con personas que no valen nada, que sentido tiene que, mientras unos hablan con coherencia, razones, motivos y verdades, otros escupan palabras falsas. Cada uno deberia competir con personas de su mismo nivel, los falsos con los falsos, y los honestos con los honestos. Por suerte o por desgracia las cosas no funcionan asi, y todos juntos formamos una piña, una puta bola en la cuel tiene que haber de todo, desde lo peorcito hasta los que son tan buenos que son tontos. Verás aveces la vida es injusta con los que son justos, y justa con los que han sido injustos, vivimos con la mentalidad de que si somos buenos solo nos pasaran cosas buenas, cuando para nada es así, y cuando esto ocurre solo esperamos que el tiempo, ponga a cada uno en su lugar. La impotencia invade todo nuestro cuerpo y entonces, es cuando demostramos a que clase de nivel pertenecemos, respecto a nuestros actos, nuestras palabras, respecto a todo lo que hemos ido haciendo alo largo de nuestra vida. Aprendemos a callar, incluso cuando de sobra sabiamos que no tocaba callar, aprendemos a rectificar, a luchar por lo que merecemos y sin embargo tambien a rendirnos cuando las cosas se ponen dificiles.